Libro vs Dispositivos móviles

La tecnología ha cambiado varias prácticas sociales, entre ellas la manera de leer de millones de personas. Si no me creen, observen a los usuarios del transporte público, a los comensales de una cafetería y a los visitantes de una biblioteca. Los dispositivos móviles se han vuelto una opción para leer en todos lados; mientras que los libros, en ocasiones, son poco prácticos para leer en exteriores, son objetos sumamente valorados culturalmente y te brindan una sensación corpórea entre la materialidad del libro y el texto.

Tanto los libros como las aplicaciones son soportes textuales y cumplen la misma función, entonces ¿por qué hay una división entre los lectores?  Mi respuesta, a este cuestionamiento es, que los dispositivos han transformado las prácticas de lectura, desde el soporte, hasta la reacción y postura del cuerpo.

En los dispositivos móviles, cualquiera que sea Tablet, Smartphone o Kindle, la lectura es más cómoda por las posibilidades que te ofrece. Primero el texto se despliega hacia abajo (algunas veces), cambia nuestra prototípica forma lectura donde las hojas se leen de izquierda a derecha, no es necesario cambiar de página y puedes ajustar la luz del dispositivo. Además, puedes comprar los textos en línea y es muy fácil transportarlos. Ahora, si te gusta medir la lectura con el paso de las hojas, esta lectura te puede resultar un poco desesperante. La literatura digital tiene una plataforma que le ofrece al usuario múltiples lecturas acompañadas de audio, vídeos, imágenes, hipervínculos, etc. Estas posibilidades exploran un mar de nuevas interpretaciones.

En cambio, un libro explora la materialidad del texto a partir de la distribución de las grafías, la visualidad, los campos en blanco, la tipografía y el color del texto. Por ejemplo, el autor mexicano que logró crear una obra sumamente atractiva a partir de la materialidad fue Octavio Paz, con su libro del poema Blanco. En 2011, CONACULTA junto con El Fondo de Cultura Económica, crearon la aplicación para iTunes de Blanco, en la cual se respeta el texto y el diseño que creó Paz con un plus de la literatura digital donde se incluye la lectura del poema, música y fotografías.

En mi visión romántica siempre me gustará más tener un libro, pero valoro la practicidad de los dispositivos móviles y las posibilidades que ofrece la tecnología a través de las aplicaciones diseñadas para la lectura.

Lane Smith escribió una fábula animada donde un mono que tiene un libro le describe a un asno pequeño con una Laptop qué es un libro. It’s a book es un homenaje al libro impreso, que como toda fábula transmite un mensaje. ¿Será que las nuevas generaciones verán la desaparición del libro? o como el mono y el asno vivirán los lectores discutiendo las ventajas del uno sobre el otro.

El libro sin duda no desaparecerá pero sí habrá cambios en los modos de lectura y los soportes se tendrán que adaptar a este nuevo lector.

Y ustedes, ¿qué prefieren? ¿Leer un libro o un texto en dispositivos móviles?

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